La infección urinaria

miércoles, 17 de febrero de 2010

La infección urinaria es la presencia de gérmenes en el tracto urinario acompañada, generalmente, de sintomatología general o localizada.

LA INFECCION URINARIA EN LA INFANCIA.
¿TIENE MI HIJO UNA INFECCIÓN EN LA ORINA?

Los riñones son los órganos que se encargan de la filtración de la sangre y de la producción de orina , que es el fluido que lleva los productos de deshecho que se producen durante el metabolismo. La orina es estéril, no tiene gérmenes normalmente.
La orina es conducida desde los riñones a traves de los ureteres y la vejiga ,al exterior ,por la uretra , después de haber estado almacenada en aquélla durante un corto espacio de tiempo.

La infección urinaria es la presencia de germenes , bacterias y algunos, más escasamente, virus , en la orina y en las vias urinarias junto con una reacción inflamatoria del urotelio, que es la piel que recubre internamente a estas vias urinarias,  ante la presencia y "el ataque" de estos gérmenes. Es frecuente en la infancia (entre el 5% y el 15% de los recién nacidos y lactantes ) y es más frecuente en los varones hasta los 6 meses de vida.A partir del año de vida hay un incremento progresivo de afectación de las niñas. Afortunadamente, a pesar de su frecuencia, no es de pronóstico grave en la mayoria de los casos y, tampoco es de difícil tratamiento cuando no se asocia a malformaciones urológicas.

Las causas de la infección urinaria complicada en la infancia son, la mayoría de las veces, malformaciones congénitas y alteraciones de la función del tracto urinario. Cualquier alteración del flujo descendente de la orina puede favorecer una infección urinaria. Las uropatias obstructivas , el reflujo vesicoureteral y el mal funcionamiento de la vejiga , son causas de muchas infecciones urinarias infantiles. Estas infecciones de la orina se llaman "complicadas".Las que no están asociadas a malformaciones urinarias, se llaman "no complicadas" y son mas fácilmente tratables.
La fimosis, en el varón y la sinequia o pegadura de los labios menores en la niña, son causas de infección urinaria también, porque en las cavidades de estas estructuras pueden anidar bacterias , como el E.Coli y otras enterobacterias que, procedentes del tracto digestivo, invaden después el aparato urinario.
En ocasiones, durante la micción, cierta cantidad de orina se deriva a la vagina , donde, después de un tiempo es colonizada por bacterias y se convierte en un foco de infección.

La infección urinaria (I)La infección urinaria (II)La infección urinaria (III)

Prácticamente todas las infecciones del tracto urinario son ascendentes, es decir, los gérmenes suben desde el orificio de la uretra hasta la vejiga y , en ocasiones, si hay reflujo vesicoureteral, hasta el mismo riñón.
La inmadurez del urotelio también puede ser causa de infección del tracto urinario,aunque en esta situación dicha infección es menos virulenta y tiende a la curación más fácilmente si no existe ninguna malformación asociada.

Diagnóstico:
La presencia de germenes y de glóbulos blancos (piocitos) en la orina confirma una infección.
Si solamente se detectan piocitos o gérmenes aislados, no se puede afirmar que estamos ante una infección.
Por otra parte, si existe una situación clínica claramente relacionada con una infección urinaria, fiebre, dolor renal y molestias miccionales, se puede afirmar la existencia de una infección urinara aunque los analisis no sean contundentes.
Actualmente la medicina moderna dispone de medios para diagnosticar posibles alteraciones de los riñones y las vias urinarias antes del nacimiento, y así podemos tratar muy precozmente malformaciones urinarias en el periodo neonatal , evitando el desarrollo de infecciones. La ecografía prenatal , exploración rápida, económica y que no produce molestias,se hace rutinariamente en la actualidad a todas las embarazadas y permite  detectar casi todas las causas malformativas que, después del nacimiento, pueden condicionar una infección urinaria.
Cuando conocemos estas malformaciones ya estamos preparados para su tratamiento precoz después del parto. El pediatra os indicará las exploraciones necesarias para el diagnóstico de la causa de la infección.
Los lactantes y prescolares presentan síntomas diferentes a los niños mayorcitos cuando tienen una infección urinaria. Aquellos suelen tener fiebre elevada de corta duración, sin foco evidente, y alteraciones del desarrollo, peso estancado, rechazo del apetito, sin embargo los niños mayores refieren síntomas más focalizados, como dolor al orinar, dolores lumbares y también sintomas febriles.
En nuestra opinión, creemos que, después de una infección urinaria febril en el lactante y prescolar, es conveniente hacer una exploración ecográfica de las vias urinarias, como mínimo, que quizás nos ahorrará tratamientos antibióticos a ciegas, que son más costosos biológicamente, que una exploración diagnóstica. Una ecografía del tracto urinario será una de las primeras exploraciones.También habrá una toma de orina para su estudio y confirmar la existencia de una infección.
La recogida con bolsa no es muy fidedigna y puede tener fallos de hasta en el 80 por ciento de las ocasiones. Las tiras reactivas pueden indicar que existe algún tipo de anormalidad en la orina, pero tampoco pueden confirmar un diagnóstico absoluto. Muchos tratamientos que se indican en la actualidad, basados en las recogidas con bolsa de la orina y en las tiras reactivas son innecesarios. Cuando se sospecha una infección urinaria verdadera, la recogida debe ser de otro tipo. En muchos casos , si la situación clínica es febril, y sobre todo en recién nacidos y lactantes, el pediatra os aconsejará el estudio y tratamiento en un medio hospitalario.
La presencia de gérmenes en la orina recogida no significa la existencia de una infección urinaria que deba ser tratada. La recogida con bolsa, como se hace frecuentemente, y el uso de tiras reactivas no son métodos de diagnóstico ciertos, aunque pueden servir de indicadores en ocasiones.

Síntomas:
En el recién nacido y el lactante, hasta los dos años de edad, la presencia de germenes en la orina, unida a fiebre y alteracion del estado general, falta de apetito, curva de peso aplanada y estados de disconformidad, indican que nuestro hijo tiene una infección urinaria verdadera que necesita ser tratada y estudiada su causa. El lactante y el neonato con infección urinaria tienen fiebre elevada y mal estado general, y esto indica la presencia de una infección importante, que debe ser tratada y, sobre todo, estudiada. El pediatra os indicará la necesidad de un estudio con exploraciones más técnicas por un urólogo infantil y un eventual tratamiento con la finalidad de curar la causa , malformación urinaria o mal funcionamiento de la vejiga, que son la base de la enfermedad.

En el niño y la niña de edad escolar la infección urinaria produce dolor lumbar o abdominal acompañados de fiebre elevada en el caso de infecciones que afectan a los riñones, lo que puede indicar la existencia de reflujo vesicoureteral .Cuando hay una cistitis, que es la infección limitada a la vejiga, se producen episodios de micción dolorosa.
La inflamación de la piel prepucial no suele, sin embargo, producir una infección de la orina.

Tratamiento:
Cuando no existen malformaciones del tracto urinario y éste funciona con normalidad, la presencia de germenes en la orina no produce, generalmente, ni fiebre ni alteraciones del estado general y , estas infecciones, la mayoría de las veces, se curan  "con y a pesar del tratamiento",como decía el Dr. Monfort, urólogo infantil del hospital de La Timone, de Marsella.
No toda presencia de germenes en la orina es una verdadera infección urinaria , y no siempre esta presencia de gérmenes en la orina recogida a nuestros hijos , debe ser tratada con antibióticos.
Actualmente tratamos con antibióticos muchas de estas infecciones leves que no deberían ser tratadas, ya que desaparecen espontáneamente con medidas higienicas y dietéticas muy simples.
El abuso de estos tratamientos innecesarios produce resistencias bacterianas que pueden llegar a anular la efectividad de muchos antibióticos hasta en el 80% de las ocasiones, según la comunidad de que se trate.
Cuando la orina de un lactante tiene germenes, la exploración más simple que se puede hacer para valorar la situación urológica de entrada es la ecografia del tracto urinario, de los riñones, los ureteres y la vejiga. esta exploración descartará la existencia de malformaciones importantes y nos ahorrará muchos tratamientos innecesarios.
El tratamiento de la infección urinaria lo debe dirigir siempre vuestro pediatra. Si la infección urinaria es "no complicada", es decir, que no se acompaña de malformaciones urinarias, el tratamiento será simple y el pronóstico bueno.
Si la infección urinaria es "complicada", está causada por malformaciones, el tratamiento lo deberá llevar un urólogo pediátrico, que tratará un posible reflujo vesicoureteral, una hidronefrosis (dilatación del tracto urinario causada por una estrechez), o cualquier otra uropatía malformativa o funcional. En la actualidad la urología pediátrica soluciona con eficacia casi todos los problemas responsables de la infección urinaria infantil. Cuando una malformación urinaria no se trata, por no disponer del diagnóstico por cualquier motivo, las consecuencias pueden suponer la perdida de la función del riñón afectado. el tratamiento de la infeccción urinaria "a ciegas", puede tener consecuencias graves para la función renal.
La circuncisión en los niños que han tenido un episodio de infección urinaria evita en la mayoria de los casos las recidivas.
No es conveniente, en contra de la opinión generalizada, dilatar forzadamente la fimosis del lactante o la aplicación de pomadas antiinflamatorias. La fimosis o estrechez del prepucio, en el recién nacido y el lacante, son situaciones normales y la substancia que se produce dentro del prepucio, a estas edades, tiene naturalmente un efecto antiseptico natural.
El reflujo vesicoureteral  que causa alteraciones del estado general e infección urinaria es de muy fácil tratamiento mediante una técnica endoscópica que no requiere ingreso y se realiza en 10 minutos. En la actualidad no está justificado un tratamiento antibiótico de larga duración para prevenir las lesiones del reflujo.
En las niñas con sinequias de labios, deben despegarse éstas con el fin de evitar las reinfecciones urinarias aunque estas estén limitadas a la vejiga. La intervención, no dolorosa, se realiza en la misma consulta del pediatra o del urólogo.

Es mucho más peligroso el tratamiento a ciegas de una infección urinaria que una adecuada exploracion ecográfica o radiológica.

Si no existen síntomas urinarios y el niño no tiene fiebre es muy probable que, aunque aparezcan gérmenes en la orina, no sea necesario ningún tipo de tratamiento médico.

La automedicación nunca está justificada ante la ssospecha de una infección urinaria.

Desde el punto de vista biológico es mejor conocer la causa de una verdadera infección urinaria cuanto antes, y tratar esta , una vez curada la infección.

La presencia de gérmenes en la orina no significa, necesariamente, una infección.

Los tratamientos a ciegas producen resistencias bacterianas y demoran el diagnóstico de la causa de la infección.

Cuando más precoz es el tratamiento urológico de las malformaciones urinarias, mejores son sus resultados.

Después de la defecación y la micción, en el cambio de pañales, el agua tibia y el jabón son imprescindibles en la higiene básica. Hay que evitar el uso de prendas interiores que no sean de algodón.

Hay que educar a nuestros hijos para que, cuando sientan las primeras ganas de orinar, no las repriman y eviten los periodos de retención prolongados, que favorecen los episodios de infección.

La higiene íntima mejor con agua y jabón. El papel debería ser evitado en lo posible.

El estreñimiento favorece la retención urinaria y la infección en niños por otra parte sanos, hay que educar en los intervalos de micción y deposicion a los niños para evitar que se mal acostumbren en estos hábitos.

Los síntomas de la infección urinaria son diferentes en los lactantes y en los niños en edad escolar.
El lactante expresa unos síntomas más agudos e importantes que el escolar.

El 20 por ciento de las niñas en edad escolar tienen ,en algún momento, germenes en la orina.
Solamente el 2% de estas infecciones necesitaran tratamiento.

 

 

Dr.Leonardo Nortes
Urólogo Infantil
Profesor A. de Pediatria de la U,de Murcia.

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